Porque la manera de controlar el cuerpo es prohibir su descontrol, y porque descontrolar es también una arte de la contención, la danza es el terreno fértil para la exploración de los sitemas simbólicos del comportamiento animal.
Otra proxemística es la de los lenguajes artísticos, Monteserrat Payro no ceja en lo que podrá constiuir un cuerpo de obra coherente que lleve la acción escénica más allá del ejercicio coreográfico hacia una escena extensa del absurdo.