La televisión cobra relevancia en los medios políticos, por razones ajenas a su función "natural". Por un lado el proyecto del Gobierno del DF de crear un canal de radio y de Televisión local, del gobierno, Por otro lado la nueva dirección del canal de cultura oficial del gobierno de Calderón; un escritor de tradición literaria a dirigir la divulgación cultural del estado.

TV urbana o campaña política.
Ebrad se da con pared ante la negativa del estado de concederle un permiso de transmisión a una televisión del DF cuyas funciones comunicativas ciudadanas estan poco o mal planteadas. No se puede negar la importancia de una comunicación audiovisual popular en cualquier sociedad contemporánea, sin embargo la demanda de Ebrad no permea etre la gente como una auténtica necesidad ciudadana- El manejo oculto del proyecto y en general la propagandización de las funciones comunicativas de los gobiernos locales hace poner en serias dudas la voluntad democrática del proyecto. Esto en si mismo no sería un obstáculo para conferirle el permiso, de hecho existe una abierta política de favorecimiento a los grupos de interés corporativo, privado y de beneficio familiar o de camarilla detrás de toda concesión radiofónica, periodística o televisiva en este país.
Lo raro es que esta misma estatégia sea defendida por un gobierno de supuesta izquierda. Flata más congruencia, o por lo menos algo de ella, para respaldar estas iniciativas.

TV cultural o fracaso comunicativo anunciado
¿Qué motivaciones tiene el consejo nacional de las artes para hacer televisión? Nunca han sido mus claras: en sus inicios el canal 22 fué fundamentalmente un canal de proramación de documentales y programas de cultura producidos en Europa y estados unidos de norte américa conseguidos a bajo precio y con variado interés y calidad, además ofrecía un noticiario de actividades culturales donde se expulgaba todo contenido político y de esta manera sólo era considerado cultural lo extrictamente artístico (es decir lo píctórico, lo museístico o lo musical clásico). Con el Sarismo del sexenio de la estupidez encumbrada los materiales extrajeros escasearon y el noticiero adquirió un eje un poco más político pero aún así ajeno a la representación de las preocupaciones amplias de los agentes culturales de esta sociedad.
¿existe un proyecto comunicativo detrás de la nueva dirección calderonista? No lo sabemos y no sabemos si los mismos directivos del canal la tengan, por lo visto no es prioritario poseer un proyecto para dirigir una institución en México, sobre la marcha se va improvisando y voilá tendremos de pronto un política cultural construida; la estrategia ciega de la comunicación.