Melquiades Herrera
Monografía de Procesos y estrategias del arte contemporáneo (PEAC)
Bueno, algunos prolegómenos para no desvariar demasiado.
No tan sólo es importante entender el estarto temporal (contemporáneo es lo actual, por lo tanto lo que sea reconocido como novedoso entre el público especializado del campo del arte) Pero formalmente lo contemporáneo se inaugura con Duchamp y todo aquello que se le asemeje, es la renuncia expresa a los géneros y las técnicas tradicionales así como a las disciplinas de las bellas artes. Lo contemporáneo es ahistórico, no se inscribe en la historia de las artes porque surge de finiquitar el discurso tradicional del arte como creación especializada o gremial, se nutre de la confusión entre representación y presentación objetual, entre obra y acción o discurso artístico, es profundamente irreverente y polivalente.
Lo contemporáneo en México es menos novedoso pero más actual que lo contemporáneo europeo, prácticamente no tenemos artistas contemporáneos hasta finales del siglo xx, en gran medida porque nos ha costado décadas deshacernos del discurso oficialista del   arte revolucionario y sus seguidores, una de las grandes campañas mexicanas ha estado en busca de la consideración de Diego Rivera como cubista, pero otra por considerar que los temas mexicanistas en lienzos, esculturas u óperas eran lo políticamente correcto y la única vía para hacer arte en méxico.
En la necesidad de ser reconocidos como un país de autores modernos valiosos para la historia del arte los artistas mexicanos han estado permanentemente a la saga de la repetición de los estilos autorizados por el mercado europeo (desde el siglo XVII), apenas a principios de los setentas el trabajo de   Los Grupos arañó lo que terminaría por construir un discurso artístico contemporáneo donde los asuntos mexicanos (locales) bajo sus propias reglas de pertinencia pudieron construir obras originales en consonancia con los otros movimientos de repulsa en el mundo.