Entiendo que hay gente que sabe lo que quiere y pone las manos a la obra para conseguirlo, yo nunca se qué es precisamente lo que quiero, pero pongo las manos por delante para conseguir saberlo.

Me doy cuenta que al final de cuentas termino, en algunos casos, queriendo lo que logro, y en ése sentido descubro que algo quería ser a través de mis manos. Quizás este duende, como otros, que se cuelan en las libretas de apuntes con el único propósito de mostrarse.