La Coctelera

irradiación no es la luz, pero se comporta como tal.

14 Mayo 2012

A ojo de pájaro

Las evoluciones de las formas públicas tienden a la miniatura.

7 Febrero 2012

No más cruces en la tierra

Antoni Tàpies: Cruz y tierra
1975. 162 x 162 cm. Técnica mixta.
Colección del artista.

No siento que Antoni Tapies haya muerto, para mi es una de esas figuras que están más allá del tiempo. ¿Está muerto Giorgione, o Goya o José de Rivera?

La alquímia de la pintura transmuta al autor en obra, que si bien no es eterna, se mimetiza con el infinito.

7 Octubre 2011

Escrito el: 7 oct 2011 @ 11:55 PM

Categorías: Virtualia

Tags: jobs, apple, microsoft, muerte

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La memoria de un tecnólogo

Primero fue la luz, y de ella emergió la tecnología.

A la muerte de Steve Jobs se destaca, en retrospectiva, la historia que construyó a la sombre de su memoria.

Es ridículo aún discutir las similitudes y diferencias entre una plataforma y otra, lo que hay que destacar a final de cuentas es la voluntad de imaginar, la limpidez de una mente que puede crear en futuro y quienes sólo conjugan en un presente imperfecto.

¿Cómo dimensional Steve Jobs la figura de Bill Gates? ¿pude hoy ser visto igual Microsoft? ¿Muerto el enemigo puede erigirse como vencedora una marca deficiente?

No pertenecemos a una marca u otra, elegimos lo que mejor nos funciona. La tecnología es libre porque sólo la limita la imaginación.

21 Septiembre 2011

Con el cerebro a la moda

Brain Bag / Jun Takahashi

En la historia de la medicina y la filosofía los organos suelen ponerse de moda, en el inicio del siglo XXI lo que se lleva es el cerebro.

Esta moda le viene bien a los neurólogos, una especie de investigadores hasta hace poco tan grises como la materia de su estudio. Hoy todos quieren meterle mano a su organo y los regenteadores más buscados son estos psicoanalístas biológicos que ofrecen el mapa reflexologico del cráneo interno donde se contienen todos los misterios del hombre y, si les provocan, del universo entero.

El proximo Einstein será neurofisiologo, o al menos eso promete la academia. El peligro que corren el resto de las disciplinas científicas no es menor, pronto sus investigaciones serán tan insustanciales como las del arte lo son hoy en día. La lógica hace pensar que el organo que pregunta es el mismo que debe responder, así que ¿para qué buscar respuestas en otras partes si al final el que genera toda explicación del mundo es el cerebro?

Se acabó, ya no queremos teorías, queremos neuronas respondonas. Señores científicos, bienvenidos al terreno de las artes, donde ya nada aporta conocimiento, si quieren fondos para sus investigaciones aprendan a burlarse del stablishment, la ironia también está de moda y la produce el cerebro.

21 Septiembre 2011

Ron Mueck, realismo obsceno

Ron Mueck / Hiperrealismo de alto impacto

Colegio de San Ildefonso 2011

El hiperrealismo cumple una promesa muy anhelada por el público; dejar de preguntarse ¿Qué quizo decir el autor?

Pocas cosas más decentes que pueda hacer un escultor que plantarle en las narices al visitante del museo los pelos y las flacideses de sus modelos en 3D y en tiempo real. Presentarles lo real en su simulacro perfecto: la obra de arte.

Tras varias décadas de estar descontinuado, la fábrica del arte hiperreal volvió a presentar un producto de consumo masivo globalizable de la mano del gran publicista Charles Saatchi, principal promotor de los YBA Young British Artists, entre los que incluyó a este australiano un tanto más crecidito. Bajo la égida de la conmoción, la exhibición itinerante Sensation viajó por el mundo presentando a los autores de fin de sieccle xx que habrían de imponer los estándares del arte contemporáneo por venir. Como toda moda pasaron de moda y hoy cada quien se representa a sí mismo en la lucha contra los autores asiático que, todo parece indicar, se apoderarán del arte del siglo xxi.

Mueck es un humorista consumado, sus esculturas son chistes divertidos y escatológicos y nadie pierde su tiempo si se dedica a ver  detenidamente los poros y otros orificios que talentosamente el artista dispone en la silicona. Entre el circo y el museo, en esta ocasión prefiero el museo.

Tan sólo el título de la exposición me parece fallido e indigno de un espacio universitario; todo hiperrealismo es de alto impacto, no lo hay de otra naturaleza.

20 Septiembre 2011

El arte de no decir nada

Hollis Brown / Unexplained Mysteries of the Universe
pigment transfer on paper

El arte contemporáneo inicia su historia con la busqueda de la insignificancia, en este sentido podemos decir que lo contemporáneo esta íntimamente ligado al arte Zen y al pensamiento trascendente; salvo que en relación a las disciplinas metafísicas el arte contemporáneo no es un hacer personal, sino un bien público, o al menos una práctica comercial de formas y contenidos.

El minimalismo como trascendencia metafísica hunde sus raices en el sinsentido; si algo es tan infinito como lo absoluto cualquier cosa que se muestre o diga sobre ello no es más que una fracción insignificante de la totalidad, por lo tanto es en el reconocimiento mismo de la insuficiencia del pensamiento y la representación donde recide la profundidad de la reflexión mística.

El arte contemporáneo es fan de lo real, lo real es su puerta de acceso inmediato al absoluto, lo que está ya hecho, a lo que no es necesario agregarle nada; desafortunadamente sobre esta saludable reflexión se construye un sin número de propuestas de obra personalísima desde donde los autores buscan el reconocimeinto, la fama y la valoración, el mecenazgo que todo genio merece.

Los artistas contemporáneos fallan en el intento de pasar por místicos; pueden engañarnos por principio, pero basta poner un poquito de atención sobre ellos para que revelen sus muy humanas pretensiones. Es lo admirable de ciertos autores que a sabiendas del despropósito eligieron el cinismo: Warhol, Duchamp preponderantemente; otros no se meten en problemas y siguen haciendo por placer arte moderno, con manifiestos y todo lo que los hace románticos. Otros son entusiastas, los más jóvenes, que a traves de la imitación de sus héroes buscan la innovación en un terreno en el que sólo lo real innova; su obra parece periodismo de queja; confunden voluntad social con arte; buscan el mecenazgo asistencial de lo social que, de principio, esta totalmente desprovisto de poesía.

El asunto no es fácil, no si se carece de mala leche. Yo me conformo con hermosas mediocridades.

14 Septiembre 2011

El pintor como residuo

Kirk Hayes

New Paintings

Conduit Gallery

Me gustan los pintores marginales si sus obras estan hechas al margen de la pintura.

Tal es el caso de Kirk Hayes, pintor autodidacta e intendente de escuela texano descubierto recientemente y saltado a la escena de la pintura contemporánea.

Son imagenes de pedazos de cartón, triplay y óleo. Lo que son aparentemente collages y ensamblajes con materiales deleznables, en realidad consiste en pinturas elaboradas con efectos hiperreales. Se trata de obras con una excepcional síntesis visual en paletas desaturadas y composciones simples y atrevidas.

Las obras de Hayes tienen la imporonta infantil y la fuerza del estrañamiento; de la violencia y el desecho. Son imágenes que semajan el diario de un descastado: un comic en busca de argumento.

Este es un pintor del que no hay que apartar la mirada, con claras referencias a Philip Guston, Georg Baselits, y Cy Twombly; un buen discipulo.

13 Septiembre 2011

Larga vida a la muerte Pop

Paso el tiempo de ser pop, de  ser modernos.

Hoy muere Richard Hamilton, padre del Pop Art, pero su hijo hacia ya años que se pudría en su feretro museográfico.

Del espíritu contestastatario de los 60s al arte contemporáneo del siglo xxi han pasado muchas cosas, la principal es que los espectadores se han vuelto abúlicos y los artistas insustanciales.

Viendolo bien esa era la tesis del arte del Pop, evidenciar la superficialidad de las sociedades modernas y el sistema de imagen global que estaba falsificando la realidad.

El Pop triunfó y su resultado fue la banalización de todo ejercicio artístico, lo cual conllevó a que los artistas vieran su función como una ironía sin sentido, una broma muy elaborada imposible de descifrar. El oficio del artista contemporáneo es la de ser un payaso sin gracia; el chiste está en burlarse de todo pero sin que nadie lo note.

¿Lo hacen porque se sienten ofendidos?

Lo mejor de Hamilton es que era un tipo gracioso, el mismo Wharhol lo fue tambien, payasos tristes pero originales. Con su muerte termina una era muy significativa para el negocio de la comedia del arte.

Debería organizarse una retrospectiva en el museo de La Comedie Fracaise en su honor.