
CORRESPONDENCIA
Lureana Toledo
Sala de Arte Público Siqueiros
México DF
Fui a ver la exposición Correspondencia de Laureana Toledo en la Sala de Arte Público Siqueiros en Polanco. Se trata de un video y una instalación de documentos y ediciones tipo cartel de la artista en hecho en colaboración con el bajista de la banda inglesa Duran-Duran John Taylor.
"Durante la residencia artística que Toledo desarrolló en el año 2008 en Birmingham, Inglaterra, se propuso reconstruir ciertos estadios de la memoria retomando el desplazamiento individual desde las dos ciudades donde inició la construcción cultural de los artistas."
La pieza audiovisual esta compuesta por un monitor de video, una proyección del mismo video esobre el muro de una sala en penumbras y otro monitor con los subtítulos de la banda sonora del video. Adicionalmente hay un bafle que reproduce la línea de bajo de una pieza de rock. El resultado del conjunto es tan insignificante como si ambos fueran editores de video con epilepsia.
Laureana Toledo ha conjuntado fragmentos de video de calidad baja que ella y su colaborador grabaron con limitadas habilidades cinematográficas en México y Birmingham, ciudades natales de ambos. En este este videoclip de duración desconocida (cuaquier video que dure más que una canción de tres minutos debe ser muuuuy interesante para que alguien se detenga a contemparlo) se suceden frases de pláticas que ambos han compartido sobre algún tema que de haber tenido tiempo e interés para seguir se antoja complejo, sobre el papel crítico del bajo en la música y cosas por el estilo. El texto de sala dice:
"Curiosamente, ambos artistas con orígenes y especialidades artísticas distintas iniciaron un diálogo sobre sus geografías, sus desplazamientos, sus experiencias de vida y la música, el cual se materializó en el año 2009 en la pieza Correspondencia"
Dice la artista que la motivación para la exhibición surge de una revelación impactante: tres de sus bandas favoritas de rock: Led Zeppelin, The Who y Duran-Duran, tienen bajistas llamados John, A mi no me parece tan inusual o curioso que tres bajistas de bandas inglesas se llamen John, raro fuera que se llamaran Rogaciano.
Desde el punto de vista estadístico, siendo John posiblemente el nombre más recurrente en paises de habla inglesa, este descubrimiento se antoja gratuito, asi como es gratuito comparar a Led Zeppelin con Duran-Duran, pero allá cada quien con sus gustos culposos.
Tampoco resulta raro que el único en responder a sus propuestas de colaboración haya sido el bajista de Durán-Durán, será el único que lee personalmente el correo de sus fans.
El punto de partida de la tesis artística es tan gratuito como inefectivo, dice muy poco del rock o al menos lo dice en una clave lingüística muy críptica de difícil interpretación.
El uso estadístico en los materiales de referencia es muy pobre, un solo caso totaliza los arguentos críticos sobre este "papel secundario" aducido a los bajistas, sería igual de valioso que tres taqueros llamados Juan en su papel secundario de hacer tacos al pastor hablaran sobre el rol que juegan en la alimentación mexicana, con la ventaja de que el resultado sería menos pretensioso y al menos un poquito ideosincrático en este mes patrio.
Ya en otra pieza de Toledo The Limit, también referente a la estética del Rock, la autora hacía referencia al ocultamiento de sus intenciones mediante disfraces inartísticos de su discurso trascendente, de manera que los espectadores que odian el arte pudieran acercarse a lo sublime mediante sus afecciones pop. Creo que este es el caso inverso, donde los "amantes del arte" son repelidos mediante el recurso del disfrazamiento de lo banal con el ropaje pretencioso del arte contemporáneo.
La exhibición (supongo que esto es una exhibición pero a medida que escribo creo que es más como una acumulación de piezas de un proceso que a la misma artista no le queda claro y cuyos límites son inexactos e imprecisos, ya que como obra propiamente dicho no es una unidad sino una dispersión de referencias) contempla también una acumulación de discos, viniles y cds, notas y cartelitos con frases crípticas en ingles que supongo que tambien tienen que ver con lo que la artista concluye o lo que alguien más dijo; tampoco es muy clara la autoría de las ideas.
Al entrar al remodelado vestíbulo de la que en alguna época fuera la casa de Siqueiros este montaje con mesas y discos parece ser parte de la tienda del museo, es un tanto desilusionante constatar al final de la visita que esta sección no es parte de la tienda y lo único que se vende sean unos cuantos libros de dificil acceso atrás de los mostradores de vigilantes, y que el espacio comercial se dedique a algo con pinta de venta de garage condechi o puesto minimalista del mercado de discos del Chopo donde ni siquiera se vende nada.
Se dice en el texto de sala y en el sitio de la SAPS que por debajo de todo esto hay un ejecicio crítico, que el ejercicio tiene el propóito de:
"partir de los géneros musicales pop y rock para reflexionar sobre el desplazamiento de las identidades contemporáneas, creando un diálogo de ideas entre lo local e internacional y afectando los límites entre arte y vida"
Este tipo de porpósitos suelen ser elaborados desde las disciplinas sociologicas y antropológicas, con resultados si bien especializados medianamente legibles en formatos de ensayo, Aproximarse desde las artes visuales el resultado resulta de dificil valoración. Existen ejemplos de mapas y recorridos como ejercicio artístico, geolocalizados y compartidos en redes. Este ejercicio es menos accesible ya que no habita las redes y, como un cúmulo importante de arte mexicano, no esta concebido bajo las reglas de la colaboración 2.0, sino en los viejos términos de un equipo de dos autores.
El texto continúa:
"En esta Correspondencia Taylor substituye su rol musical por un sólido papel en la conceptualización de esta obra, mientras Toledo adopta el camino complementario como editora musical y de la imagen. Laureana decide sumarse al papel secundario, asumiendo una postura crítica ante el rol generalmente otorgado al bajo como instrumento secundario".
Osea que el músico se convierte en 1teórico sólido! de la obra y artista editorial y la artista visual se suma al "papel secundario", supongo que dándole ritmo a la obra de Taylor. Creo que prefiero oir a Duran-Duran con sus rolitas fresas que soplarme a un ex rockstar en papel de teórico contemporáneo.
Un diálogo críptico entre coincidencias y ocurrencias; ;valiera la pea solicitar una residencia artística para dedicarle el tiempo necesario a su desciframiento.